Elaboración paso a paso de Malbec en Bodega Clos de Chacras
El proceso de elaboración de vino es largo y complejo, en donde se necesita un equipo capacitado para realizar cada tarea. Hoy les muestro cómo lo hace Bodega Clos de Chacras
Nuevamente comparto con ustedes la elaboración de vino, desde el interior de la bodega, en este caso, Malbec en Bodega Clos de Chacra.
La bodega urbana está situada en el corazón de Chacras de Coria, Luján de Cuyo, Mendoza. Si bien la primera cosecha tuvo lugar en 2004, el edificio que ocupa la bodega fue construido en 1921 y pertenecía a un gran complejo vitivinícola denominado “Bodegas y Viñedos Gargantini”. La familia Gargantini es originaria de la Suiza italiana y llegó a Mendoza a finales del siglo XIX.
La totalidad de nuestros vinos se elaboran en tradicionales piletas de concreto dotadas de moderno equipamiento de acero inoxidable (puertas, bocas, camisas de frío, etc.) cuya capacidad individual no supera los 14.000 litros.
El proceso de añejamiento tiene lugar en cavas subterráneas con condiciones naturales de temperatura y luz donde se lleva a cabo su paso por madera, y posteriormente su estiba en botellas.
La cosecha del Malbec
El proceso que les voy a mostrar es sobre la cosecha del Malbec que poseen en el mismo predio de la bodega.
Sobre el terroir de Chacras de Coria es importante contar que el viñedo se encuentra en un suelo heterogéneo franco arcilloso, de característica aluvial. En la superficie predomina la arcilla y a mediana profundidad se puede encontrar cantos rodados ofreciendo un buen drenaje que permite un control natural del rendimiento y vigorosidad de la planta. Las napas subterráneas que provienen del Río Mendoza conducen agua rica en potasio y micro elementos que ayudan a incrementar la intensidad de color de las bayas, la planta también es hidratada a través del riego por goteo.
La cosecha manual comienza bien temprano, para evitar las altas temperaturas.
El primer recipiente donde se junta la uva es un tacho plástico, que es el que el cosechador tendrá a lo largo de toda la jornada de trabajo.
Una vez que el tacho plástico se llena, es volcado en las cajas plásticas que se disponen a los costados del callejón. Aquí se hace una primera selección y repaso de la uva cosechada, eliminando cualquier hoja o sarmiento que pueda haber caído durante la cosecha.
Las cajas plásticas con la uva cosechada es transportada desde el viñedo hasta la bodega
Una vez ingresada a la bodega, cada caja plástica con uva se vuelca en la cinta de selección de racimos, donde se descartan todos aquellos que no cumplan con los estándares de calidad.
Los racimos son elevados por una cinta y caen en la despalilladora, una máquina que se encarga de separar los granos del esqueleto del racimo llamado “escobajo.
Ahora, los granos ya separados del escobajo pasan por un segundo proceso de selección, esta vez en una mesa vibratoria donde son descartados todos aquellos que estén rotos o defectuosos.
La uva que ha pasado la exhaustiva selección, mediante una bomba y cañería especial es transportada hasta la pileta de concreto.
Una vez la uva ingresada a las piletas de concreto, comienza el proceso de fermentación, donde el azúcar natural se transforma en alcohol gracias al trabajo de las levaduras.
Durante esta etapa se le realizan algunos trabajos operativos como es el remontaje, en donde se saca el mosto fermentando de la base de la pileta y se devuelve por la boca superior con el objetivo de mojar el “sombrero” que se forma en la superficie (esto son los granos que flotan). Además ayuda a la extracción de color que se encuentra en la piel de la uva.
Ahora resta esperar que las fermentaciones finalicen y se comience a “pulir” el vino, lo que comprenden trabajos de clarificación, filtración, añejamiento en barricas de roble francés y estiba, y así en algunos años podremos tomarlo y disfrutarlo.
Nuevamente comparto con ustedes la elaboración de vino, desde el interior de la bodega, en este caso, Malbec en Bodega Clos de Chacra.
La bodega urbana está situada en el corazón de Chacras de Coria, Luján de Cuyo, Mendoza. Si bien la primera cosecha tuvo lugar en 2004, el edificio que ocupa la bodega fue construido en 1921 y pertenecía a un gran complejo vitivinícola denominado “Bodegas y Viñedos Gargantini”. La familia Gargantini es originaria de la Suiza italiana y llegó a Mendoza a finales del siglo XIX.
La totalidad de nuestros vinos se elaboran en tradicionales piletas de concreto dotadas de moderno equipamiento de acero inoxidable (puertas, bocas, camisas de frío, etc.) cuya capacidad individual no supera los 14.000 litros.
El proceso de añejamiento tiene lugar en cavas subterráneas con condiciones naturales de temperatura y luz donde se lleva a cabo su paso por madera, y posteriormente su estiba en botellas.
La cosecha del Malbec
El proceso que les voy a mostrar es sobre la cosecha del Malbec que poseen en el mismo predio de la bodega.
Sobre el terroir de Chacras de Coria es importante contar que el viñedo se encuentra en un suelo heterogéneo franco arcilloso, de característica aluvial. En la superficie predomina la arcilla y a mediana profundidad se puede encontrar cantos rodados ofreciendo un buen drenaje que permite un control natural del rendimiento y vigorosidad de la planta. Las napas subterráneas que provienen del Río Mendoza conducen agua rica en potasio y micro elementos que ayudan a incrementar la intensidad de color de las bayas, la planta también es hidratada a través del riego por goteo.
La cosecha manual comienza bien temprano, para evitar las altas temperaturas.
El primer recipiente donde se junta la uva es un tacho plástico, que es el que el cosechador tendrá a lo largo de toda la jornada de trabajo.
Una vez que el tacho plástico se llena, es volcado en las cajas plásticas que se disponen a los costados del callejón. Aquí se hace una primera selección y repaso de la uva cosechada, eliminando cualquier hoja o sarmiento que pueda haber caído durante la cosecha.
Las cajas plásticas con la uva cosechada es transportada desde el viñedo hasta la bodega
Una vez ingresada a la bodega, cada caja plástica con uva se vuelca en la cinta de selección de racimos, donde se descartan todos aquellos que no cumplan con los estándares de calidad.
Los racimos son elevados por una cinta y caen en la despalilladora, una máquina que se encarga de separar los granos del esqueleto del racimo llamado “escobajo.
Ahora, los granos ya separados del escobajo pasan por un segundo proceso de selección, esta vez en una mesa vibratoria donde son descartados todos aquellos que estén rotos o defectuosos.
La uva que ha pasado la exhaustiva selección, mediante una bomba y cañería especial es transportada hasta la pileta de concreto.
Una vez la uva ingresada a las piletas de concreto, comienza el proceso de fermentación, donde el azúcar natural se transforma en alcohol gracias al trabajo de las levaduras.
Durante esta etapa se le realizan algunos trabajos operativos como es el remontaje, en donde se saca el mosto fermentando de la base de la pileta y se devuelve por la boca superior con el objetivo de mojar el “sombrero” que se forma en la superficie (esto son los granos que flotan). Además ayuda a la extracción de color que se encuentra en la piel de la uva.
Ahora resta esperar que las fermentaciones finalicen y se comience a “pulir” el vino, lo que comprenden trabajos de clarificación, filtración, añejamiento en barricas de roble francés y estiba, y así en algunos años podremos tomarlo y disfrutarlo.
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