El vermut vive un gran regreso en Argentina, y pocas bebidas representan tan bien ese renacer como Otro Loco Más Rosso. Clásico, aromático y pensado para tomar sin prisa, se disfruta especialmente cuando el calor empieza a asomar: primavera y verano son sus estaciones naturales. Las tardes largas, las juntadas al aire libre y esa costumbre bien nuestra de abrir algo fresco antes de comer encuentran en este vermut el compañero ideal. Es una bebida que invita a bajar un cambio y a dejar que sus hierbas, especias y frutas cuenten una historia en cada sorbo.

Su elaboración es un proceso cuidado y artesanal que arranca en el viñedo, con uvas Malbec cosechadas a mano en Rodeo del Medio, Maipú, durante la primera quincena de marzo. Tras una vinificación en tanques de acero inoxidable, el vino base reposa durante el invierno para clarificarse de forma natural. Luego comienza la magia: una fracción del vino se macera con un conjunto de botánicos seleccionados según una receta original de la casa —ajenjo, cáscara de naranja, canela, menta, manzanilla, pimienta, frutilla fresca y otros secretos— para crear un concentrado aromático. Finalmente, ese extracto se combina con vino, alcohol y mosto concentrado de uva hasta lograr el blend definitivo, que se filtra y se embotella.

En la copa, Otro Loco Más Rosso despliega un perfil que seduce desde la primera mirada. Su color es rojo profundo y brillante. En nariz aparece un juego muy marcado de cítricos y especias: la naranja y la canela se mezclan con notas herbales de ajenjo, menta y manzanilla, mientras que toques de pimienta y frutilla aportan frescura y un dejo dulce. En boca es sedoso, envolvente, con un dulzor equilibrado y un final largo, aromático y elegante. Es un vermut complejo, bien balanceado, ideal para tomar solo, con soda, con hielo o como base de tragos clásicos.

Y si hablamos de tragos, hay tres maneras de disfrutarlo que nunca fallan.
1) El clásico de verano: vaso corto lleno de hielo, un chorro de soda bien fría, rodaja de naranja y aceituna verde. Refrescante, simple y siempre efectivo.
2) Vermut tónico: mitad vermut, mitad tónica, mucho hielo y un twist de limón; más seco, más herbal, perfecto para quienes buscan algo moderno.
3) Rosso Spritz: vermut, un toque de espumante o prosecco y un splash de soda; ligero, aromático y con ese espíritu festivo que acompaña cualquier atardecer. Tres formas distintas de entrar al mundo de Otro Loco Más, todas con la misma premisa: disfrutar sin vueltas.


0 comments on “Botánicos, Malbec y actitud: los secretos detrás del nuevo vermut Otro Loco Más”