Si hay algo que nos demuestra la vitivinicultura argentina actual es que el vino ya no es una bebida acartonada reservada únicamente para solemnes cenas de gala. Hoy el plan es mucho más fresco, relajado y cotidiano: destapar algo rico con amigos, improvisar un picoteo un martes a la noche o musicalizar un atardecer de fin de semana sin dar demasiadas vueltas. En medio de esta movida sin falsos elitismos se ubica The Wine Plan, un proyecto mendocino que entendió el pulso de la época y propone, literalmente, que exista una copa ideal para cada tipo de plan que se te ocurra armar.

Esta aventura comenzó a gestarse allá por 2014, cuando una familia de productores agropecuarios cordobeses decidió desembarcar en el Este mendocino. Llegaron a la zona de Rivadavia para rescatar y revitalizar una finca y bodega que se encontraban prácticamente abandonadas. En lugar de obsesionarse con los clichés tradicionales del sector, apostaron fuerte por revalorizar el terruño de la Zona Este con una mirada ética y sustentable. Su motor conceptual no es solo elaborar vino, sino hacerlo bajo estándares conscientes: con sello Fairtrade, certificación de Empresa B e iniciativas como The Green Plan, orientadas a reducir la huella de carbono, cuidar el agua y regenerar el suelo.

Detrás del proyecto hay un equipo donde la garra familiar se combina con una clara visión de enología moderna. El perfil de los vinos se caracteriza por la frescura, la elegancia y la precisión en el uso de la fruta, huyendo de las maderas invasivas para priorizar la autenticidad del varietal. Vinificando uvas que provienen de múltiples viñedos de la provincia, buscan reflejar la diversidad del paisaje mendocino con un estilo bebible, equilibrado y dinámico que llama la atención de cualquiera que arrime la nariz a sus copas.

Hablemos de lo que nos llena la copa: el portafolio de The Wine Plan está pensado para navegar entre diferentes momentos. Tienen desde alternativas súper descontracturadas como Eureka o Vis a Vis, hasta etiquetas con mayor complejidad como Marguerite y La Belle Marguerite. Esta última es un tierno homenaje a la bisabuela de los creadores (quien fue reina de belleza en Córdoba en 1934) y se convirtió en el gran orgullo de la casa. Su La Belle Marguerite Reserva Malbec pasó 12 meses por barrica y logró coronarse como el “Mejor Vino del Este Mendocino” con imponentes 94 puntos en la prestigiosa Guía Descorchados del crítico Patricio Tapia, demostrando el enorme potencial cualitativo de la región.




El ritmo de crecimiento de la bodega habla por sí solo. Con más de 150.000 litros comercializados al año, no solo ganaron terreno en el mercado local sino que abrieron puertas internacionales en países como Estados Unidos, Brasil, Perú, Uruguay, Panamá y Japón. A la par de sus líneas propias, ofrecen servicios de elaboración de vinos finos a terceros y hasta se animan a innovar con propuestas como sus vermuts artesanales, confirmando que la innovación continua es su verdadera carta de navegación

Si todavía no los probaste, el momento para hacer el check-in es ahora. Te podés dar una vuelta por su tienda online para armar tus propios combos (tienen desde packs para «La Previa» o «Entre Semana» hasta experiencias de finca completas) y recibirlos directo en tu casa con envío gratis. Ya sea que busques un tinto premiado para lucirte en un asado o un blanco fresco para destapar al filo del atardecer, sumarte a la experiencia de The Wine Plan es la excusa perfecta para brindar rico, consciente y sin ningún tipo de solemnidad.
Instagram: @thewineplan.ok
Web: www.thewineplan.com


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