Cuando se habla de vinos argentinos, la Guía Descorchados de Patricio Tapia es una de las voces con más peso e influencia en la región. No solo evalúa vinos: construye reputaciones, descubre proyectos, marca tendencias y reconoce a quienes están elevando el estándar de calidad en Sudamérica. Por eso, que La Coste de Los Andes reciba grandes puntajes en esta nueva edición, no es solo una buena noticia: es la confirmación de que el trabajo profundo en Los Chacayes está siendo leído, valorado y celebrado por uno de los críticos más respetados del continente.
Este año, los vinos de La Coste de Los Andes obtuvieron 95 puntos para el Chardonnay 2024 y 96 puntos para el Malbec 2023, además de ser reconocidos dentro del ranking de Mejores de Los Chacayes. Estos logros son el reflejo de un trabajo sostenido por un equipo que combina precisión técnica, sensibilidad y un profundo entendimiento del terroir. Encabezados por su director enológico Lucas Giménez, junto al enólogo Daniel García y el viticultor Leandro Galmes, el proyecto interpreta el paisaje con respeto, paciencia y un compromiso real por expresar Los Chacayes en estado puro.
El Chardonnay 2024, nacido a 1.300 metros de altura, muestra un nivel de fineza que sorprende incluso dentro de un terroir que ya es sinónimo de excelencia. Proviene de rendimientos bajísimos —menos de 6.000 botellas por hectárea— y se elabora con selección de racimos, prensado directo en ambiente reductivo y una fermentación dividida entre huevos de hormigón y barricas francesas. Luego pasa cerca de 12 meses de crianza entre ambos recipientes, logrando un equilibrio entre tensión y cremosidad. Se presenta con un amarillo tenue brillante y aromas de ananá, banana y frutas tropicales, mientras que en boca es denso, con una acidez marcada que le da frescura, complejidad y un potencial de guarda notable. Un blanco que resume la elegancia de Los Chacayes y el estilo de Giménez: precisión y expresividad.
El Malbec 2023, con 96 puntos, confirma por qué Los Chacayes es uno de los lugares más emocionantes para esta variedad. Con rendimientos aún más bajos —menos de 5.000 botellas por hectárea— y un trabajo minucioso de raleo, selección de racimos y granos, la fermentación combina huevos de hormigón y microvinificación en barricas francesas. El resultado es un Malbec de color profundo, aromas de moras, cerezas, trufas y hierbas de montaña, con esa mezcla inconfundible de fruta negra, frescura y rusticidad elegante que define el paraje. En boca tiene una entrada dulce y poderosa, taninos firmes y un final largo, vibrante, con un potencial de guarda de 10 a 12 años. Un vino que no solo representa el estilo de La Coste de Los Andes, sino que habla de la madurez que alcanzó Los Chacayes como origen.
La Coste de Los Andes es, ante todo, un proyecto construido desde el respeto: respeto por el terruño, por el viñedo, por la agricultura orgánica certificada por LETIS y por una filosofía de trabajo que elige la calidad por sobre la prisa. Con viñedos situados en tres de las zonas más expresivas de Mendoza —Gualtallary, Los Chacayes y Agrelo—, hoy encuentra en Los Chacayes su carta más fuerte. Los puntajes de Descorchados 2026 no solo celebran dos grandes vinos: celebran un proyecto que entiende que el vino nace en la naturaleza, se moldea con oficio y se completa en cada copa que emociona.

