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El enólogo Lucas Giménez nos enseña sobre la poda en los viñedos: cuándo, cómo y por qué se hace

La poda es una de las prácticas más importantes en el manejo de un viñedo. Aunque muchas veces pasa desapercibida para el consumidor, sin una poda adecuada no sería posible lograr un equilibrio entre cantidad y calidad en la producción del futuro vino. Es, en esencia, un arte y una ciencia al servicio del vino.

¿Qué es la poda y por qué se realiza?

La poda consiste en el corte selectivo de partes de la vid (sarmientos, brazos o incluso brotes verdes) con el objetivo de regular su crecimiento y su productividad, a la vez de garantizar longevidad de las vides. El propósito es doble: por un lado, controlar el rendimiento de la planta (cantidad de racimos), y por otro, favorecer la calidad de la uva que se va a cosechar.

Al podar, se busca equilibrar el desarrollo vegetativo (hojas, brotes) con el reproductivo (flores y racimos), permitiendo que la planta invierta su energía en lo que más interesa: racimos sanos, bien posicionados y con maduración uniforme.

Tipos de poda: corta, larga y mixta

Existen distintos estilos de poda, que se adaptan según la variedad de vid, el sistema de conducción, el clima y los objetivos enológicos. Los más comunes son:

  1. Poda corta (también llamada en pitón): se dejan solo 1 o 2 yemas por pitón. Es habitual en zonas frías o cuando se quiere controlar vigor y rendimiento. Ejemplo: poda en vaso tradicional.
  2. Poda larga (también llamada en pulgar o en vara): se dejan de 6 a 10 yemas por sarmiento. Se utiliza en regiones cálidas y sobre todo con objeto de renovación de las vides.
  3. Poda mixta: combina cargadores cortos y largos en la misma planta, buscando equilibrio entre rendimiento y brotación. Es una de las más utilizadas en espalderos modernos y es uno de los métodos de poda con el que mejor equilibrio vegetativo futuro se logra.

Otras podas más técnicas incluyen la poda Guyot simple o doble, Royat, o variantes adaptadas a sistemas como el Lira, el Tendone o el Pendelbogen, más comunes en ciertas regiones vitivinícolas específicas.

¿Cuándo se realiza la poda?

El momento ideal para podar depende del clima y del ciclo de la vid, pero en términos generales, hay dos grandes momentos:

Un acto de equilibrio

Podar no es solo cortar. Es anticipar el comportamiento de la planta, entender su historia y proyectar su futuro. Una poda mal hecha puede afectar varias cosechas, mientras que una poda bien pensada es el primer paso hacia un gran vino.

En definitiva, la poda en el viñedo es una de las intervenciones más estratégicas del año. Requiere conocimiento, experiencia y, sobre todo, una sensibilidad especial para leer a la vid y acompañar su ritmo natural. Como suele decirse en el mundo del vino: la calidad comienza en el viñedo, y la poda es su primer verso.

Pueden seguir a Lucas a través de su Instagram https://www.instagram.com/lucasogimenez/

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