Icono del sitio The Big Wine Theory

Te muestro un día de cosecha en Finca Iral a través de 20 fotos

La cosecha 2022 se encamina hacia el final y es hora de compartir los registros que pude captar en varias bodegas, mayormente en donde tengo la fortuna de contar con grandes amigos a cargo de la dirección enológica.

En este caso les voy a mostrar un día de cosecha en Finca Iral, un proyecto que se dedica a crear vinos de viñedos únicos (conocidos como «single vineyard»).

Si bien llevan varios años elaborando, en el 2021 se hizo la primera molienda en su propia bodega ubicada en Ugarteche, lugar que lo rodea viñedos de diferentes varietales como Chardonnay, Malbec y Cabernet Franc entre otros.

En la finca

La jornada comienza bien temprano, cosecha manual y transporte en cajas plásticas. Esta metodología de transporte es clave para vinos de alta calidad.

Lucas Gimenez (director enológico) y Daniel García (enólogo) supervisan de cerca el estado de la uva y el trabajo de recolección para cuidar al máximo la sanidad del furto.

Probar la uva es clave a la hora de proyectar la potencia de la uva que luego se transmitirá al vino. Por ejemplo, la turgencia de la piel o la astringencia que se siente al morder una semilla, es un indicador clave para generar el mapa de trabajo una vez que la uva entre a la bodega.

En la bodega

Las cajas son llevadas cuidadosamente hasta el interior de la bodega para empezar con la molienda.

De forma manual cada caja es vaciada en la tolva de la despalilladora cuyo trabajo principal es la de separar el grano de uva del escobajo (lo que conocemos como «esqueletito»).

Así queda el escobajo cuando sale de la despalilladora.

Por la parte inferior cae el grano listo para ser bombeado hasta el tanque donde fermentará.

Para ello se utilizan cañerías de 11o mm, bien anchas para que no se generen atoramientos. Siempre se llenan los tanques por la boca superior.

A medida que avanza la molienda, el tanque se va llenando de a poco. Así se ve desde arriba.

Es importante contar que el tanque no se llena completamente ya cuando el mosto fermenta, aumenta el volumen. Si se llena hasta arriba, puede rebalsarse.

Durante la fermentación, las bocas quedan siempre abiertas para que el gas carbónico que se genera naturalmente en esta etapa pueda liberarse fácilmente.

A medida que la fermentación transcurre, los tanques son refirgerados para mantener una temperatura controlada entre 26 y 28 grados.

Además, se realizan algunos trabajos de extracción como remontajes abiertos.

Terminada la fermentación llega el momento del descube, en donde por primera vez llamaremos «vino» al líquido que extraeremos.

Para comenzar el descube, se abre el clapet y se trasiega todo el vino que escurre hacia un nuevo tanque.

Una vez que esto finaliza, comienzan a aflojarse los seguros de la puerta para que siga escurriendo la máxima cantidad de vino posible.

Cuando ya no cae más vino nuevo, se procede a abrir la tapa y comenzar el vaciado del orujo que se encuentra dentro del tanque.

Para vaciarlo completamente, se debe ingresar (teniendo cuidado con el nivel de CO2) para palear todo hacia afuera. Finalmente este orujo se lleva a la prensa y se obtendrá un vino de diferente característica que el que escurrió (normalmente más «áspero»).

De más está decir que les recomiendo probar los vinos, el portafolio que posee Finca Iral es muy amplio y se pueden encontrar perfiles para todos los gustos.

Como siempre gracias por abrirme las puertas a este gran proyecto de vinos!

Para seguirlos en Instagram: https://www.instagram.com/fincairal/

Salir de la versión móvil